zymbolo

Mostrando entradas con la etiqueta infinin. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta infinin. Mostrar todas las entradas

“Del caos renace la paz
como del festejo, la felicidad.
Perfecta armonía, la muerte, la vida.
Hoy podemos sentir, era de lira.
Mañana dormir, con dulce sonrisa.”


Entonces, luego de caminar el largo corredor.
Luego de llegar a la arcada.
Luego de atravesar la salida y desembocar en la entrada,
abrió los ojos y recordó,
que ya nada recordaba.


“Uno no está menos solo con sus recuerdos caminando a su lado.”

FIN:
vuelta al comienzo: IN FIN IN (Parte I)
Todas las partes IN FIN IN
Read More …

-¡Vamos! Esta es mi última alquimia. Sólo un poco más, éste es el último vuelo.
-¡Sí! Atravesaré el velo. Lo desgarraré sin rencor ni remordimiento.
-¿Por qué correrlo? Este es mi último vuelo,
puedo hacer lo que sea.
-Puedo hacer lo que más quiero.


Entonces,


El cisne voló sobre el vasto lugar
sin que el león pudiera verlo.
El sol, su reflejo no permitió el encuentro.


Ya en la luz sin sombra,
el león encontró porque el cisne era esbelto.
El símbolo de la vida, la libertad, el sentimiento.


La melena lo molestaba,
sus garras lo torturaban
y el pelaje espeso.


Lo vieron las estrellas
el horizonte, el sol muriendo:
su corazón salvaje latiendo.

SIGUIENTET
odas las partes: IN FIN IN
Read More …

-¡Oh! ¡Me compadezco!
-Me compadezco de mí mismo, al saber que ahora debo pedir a la Tierra que cave mi tumba.
Que abra la arcilla y me tienda un suave pero empinado sendero al fondo de la vida.


Al menos podré descansar.
Volveré a los frutos y las colinas.
Volveré a ser ligero. Volveré, siempre.  
A los demonios y a no temerles.
Volveré al no respirar, al arco
y sus ángeles preciosos y vigorosos.
Volveré a ser etéreo, volveré siempre.


Si podemos medir el tiempo, también la vida, y la muerte está cerca. Entonces como el artista, que está destinado a sufrir por la brutalidad de sus visiones, lo hice:


“Pinté a trazos finos
mi retrato mortuorio, sí.
Pero olvidé incluir un recuerdo.


El existir de algo que fue,
mi mente cansada lo hizo:
firmar el pacto de entierro,
antes de tiempo.


Por fin volé, sin aquel peso:
el de recordar.
Volé sin ese recuerdo”

SIGUIENTE
Todas las partes: IN FIN IN
Read More …

Conoció el dolor, el pensar, conoció la fiebre:


“Es el malestar detonante, la putrefacción interna. Nada lo iguala, que sea bien sabido. Lleva de forma perpetua a los máximos límites de la podredumbre de las carnes propias, hasta que el olfato detecta el estado de descomposición, y luego sigue. La temperatura es irremediable. Arde, cual carbón en brasa.
Éste es el punto, es la cima más alta de toda una cordillera de asco y horror, que existe porque así lo manda, la pestilencia del pensar.
Si se incorpora y se trata de controlar, entonces provienen las náuseas. Son de repente inminentes, no cesan. Es aquí, justo aquí donde se experimenta el éxtasis, absolutamente puro, de la descompostura e inestabilidad.
Inigualable sensación de acribillamiento, de estas costillas, ante estos órganos. Llevan los estímulos a retorcerse con todo sentimiento, sobre la infinitud de ardor, estrangulamiento, infelicidad, sufrimiento, inacceso propio, divagación y ahogamiento, lejos de cualquier elixir de sanación. Siquiera se puede esclarecer el pensamiento, para intentar descubrirlo.
Está dicho, la autosanación, no sirve a este extremo y es mejor resignarse.
Es el hombre, destruyéndose a sí mismo.”


Así las pestes persisten, y todo repugna ante la fealdad de sus facciones enfermas por la corrupción.

SIGUIENTE
Todas las partes: IN FIN IN
Read More …

Luego de este suave canto, más llenador que la dicha, más inmenso que el todo mismo, sentí una leve presión en alguna parte, en algo de mí. Me asmobré:
-¡Qué sensación tan impura, que sensación tan impropia, qué sensación tan olvidada!


Llegó a mi una leve briza. Ahondé mi pecho, arqueé la espalda, dejé el aire ingresar y abrí mi respiración.


"Oscuras mariposas de luz,
alumbran un camino, lo sigo.
Encuentro al sol, lo dejo caer.
Llamas como princesas, danzan
y mi audición se transforma en sonido.
Salgo, muero, la veo, vuelvo…
estoy vivo.”


-¿Qué es esto? ¡¿Qué es esto?!


“¡Pobre de mi! ¡Ya no lo quiero más!
Necesito transformarme nuevamente, transmutar.
Morir y volver a nacer.
No, otra vez el tiempo.
Los recuerdos, el pasado,
el futuro llegó, y su porvenir incierto.”

-¡Maldigo!:



“Duele el momento,
duele el recuerdo,
duele el pensar en un futuro.
El tiempo duele;
¡Ah! pero siempre sigue adelante.”

SIGUIENTE
Todas las partes: IN FIN IN
Read More …

Las sombras dieron sus visiones, como prometieron. Quien sigue su intuición nunca se equivoca. Los animales no se confunden, tampoco se arrepienten. Sus visiones son traslúcidas, puras.


De pronto, me siento embriagado:


“Escamas recorren el patrón,
círculos dentro de círculos
me demuestran visiones de enseñanza.
Los ojos infinitos, arden
y los árboles del revés, muestran sus raíces,
para enseñar que no existe lo superior ni lo supremo,
como tampoco lo inferior ni lo desigual.”


Llama a mi percepción, un ente de buen hablar.

Trae consigo a sus espectros, los que tiran del carro, y vocifera:


“Dulces espectros de refracciones
son dominados por
los cantos de mis invocaciones,
y tiran del pesado cargamento
repleto de visiones.
¡Ah!
¡Cuánta belleza en esta melodía!
¡Cómo se someten, mis espectros voraces!
¡Cómo sufren, sí!¡Derraman luz por sus heridas!
Mi encanto los doblega,
no pueden negarse a esta misión infinita:

concebir la vida.”


SIGUIENTE
Todas las partes: IN FIN IN
Read More …

Una vez bajo su encanto me dijo:
-Déjame plasmar en tí, una visión.

“Eran los astros, allí estaban, brillaban.
El oleaje de nubes, acecha.
Llevan consigo y su corriente tranquila,
el agua, la provocadora de la sed.
La marea esparce una suave briza
cerca de la tierra, desde donde
todo contempla,
el sagital.
Aquel resplandor se filtraba,
minuciosamente entre la hierba
y al prado alcanzaba.
He aquí la semilla, fiel a su padre
quien la engendró en sus frutos,
para crecer.
Entonces los astros, las nubes, la marea
y la inmensidad que el mundo conlleva,
vieron nacer de la semilla,
la vida.”


-Ahora, deja de pensar.
Y ambos desaparecieron.

SIGUIENTE Todas las partes: IN FIN IN
Read More …

“Ritmo, fluyen los sin nombre,
trino festejo, cantan las sombras ¡sí!
Es día nupcial, las bodas se sienten,
del abismo y el paraíso
de mi espíritu y mi mente.


Llegan desde lejos, para contemplar
como el amor perpetuo
une sin cordón ni amarra
lo que será, de mis tiempos el final
…

y el inicio de alguien nuevo.”

SIGUIENTE
Todas las partes: IN FIN IN

Read More …

¿Quién es?


“¡Ah! Te encuentro,
que suerte, hoy te encuentro.


A veces te siento, pero no te tengo,
entonces no te encuentro.


Eres libre, y vuelas,
vuelas lejos.


Te veo.


No te siento.


Duermo:
Cantan los arroyos sobre mi
corona de ensueño,
veo el destello, me despierto.


Eres libre y vuelas lejos.
Cuando cantan los arroyos,
yo te encuentro.”

SIGUIENTE
Todas las partes: IN FIN IN
Read More …

Pero entonces, un leve sonido me mostró la belleza inesperada que se encuentra en el asombro.


Sonaron dos flautas,
aún lejos del alba.
Una figura bailaba.


“Lo cubre el cuero negro.
El cielo es,
negro
El lecho es,
negro.
La vida es,
azul como el mirlo.
Y la vista,
siempre se nubla…
Cuando su cuero ruge, paso tras paso.”


Se acercó a mi, en lenta danza de ensueño, entonces la música se hizo colores.


“Sombra, indistinguible de un desierto en luna llena.
Inmóvil, la desnudez astral permitió el encuentro.
Las estrellas, se estrellan a mis pies. Los colores musicales
me atraviesan como si no existiera,
y me llenan de movimiento.”


SIGUIENTE
Todas las partes: IN FIN IN
Read More …

Y un poco más al norte de mi intuición, me encontré con la sabiduría de los árboles:


“Los bosques, de luna plateada,
de festines entre sus ramas.
De sortilegios, e invocaciones.
De tranquilos claros abiertos,
de prados azules.
De doncellas envueltas
en túnicas de resplandor.
Lagunas de cielos reflectados
¡Rituales, asperezas, antiguos cánticos!
Y las procesiones de la desnudez,
y los fluidos que al ser derramados,
los faunos lloran y luego
profanan a la virginidad.”


No siempre estuve solo, viajeros de todos los géneros, de todos los espacios me encontré continuamente, aquellos que forman la existencia con solo soñar. Y así antes de partir nuevamente, me sorprendió una delicada presencia de cierva alada:


“Se mantenía frente a su presa, cálida. Aún dueña de una belleza y compostura inigualable ante sus ojos ardiendo. Se dispuso a entretenerla, correr junto a ella, cansarla, desistirla de toda voluntad.
En sus ojos se veía el fervor, la pasión, el porvenir de la situación, su imaginación. Ella, indefensa, atemorizada, lista a ser desgarrada.
Conocía bien esas garras que antaño se clavaban en sus antepasadas. Era el instinto, la luna, la fidelidad, los celos.
Sintiendo que el momento era propicio, se avalanza por fin, ante su niña, pura, etérea. La voluntad de la afectada, no era escapar. Sabía que ya no era capaz.
Por lo que se dejó ser, lo hizo triunfar. Guardó sus alas, la virginidad, y mutó en otro animal, el terrenal, el pesado, incapaz de volar.”


Mi papel de bestia desgarradora, cubierto por un grueso cuero que me protegía hasta del mismísimo amor y que me expuso más tarde.
Su papel fue de niña, inocente, siempre inocente y la química, fatal.
A veces la corrompía, la secuestraba en mi mente. ¡Ah! mi mente. Ella la amaba. Se sentía atraída por un simple juego de ingenio, burdo, como el que es hábil de manos, entretiene al niño que todos llevamos dentro. Pero me bastaba para poseerla. La posesión ¡que locura! Si no es una locura, a la locura lleva.
En un punto, comencé a sentir que mi piel, mi cuero impenetrable, no dejaba que su esencia me traspasase y pudiese fluir.
El amor acumulado se pudre y se transforma. Así, su niñez maduró y creció, hasta morir y renacer en un demonio.
Sin siquiera percibirlo, mi condición animal se redujo a la de insecto, indefenso inclusive de la más pequeña gota de rocío.
Me vi inmerso en la locura de perderlo todo: mi esencia, mi alegría, mi canción, y a ella misma.
Se fue.
Y con ella se fue mi avaricia.

SIGUIENTE
Todas las partes de IN FIN IN
Read More …

Cuando el invierno durmió a la última hierba, los pequeños animales se escondieron en la tierra.


Luego al mar:
“Lo navegué sin rumbo, sin querer dominarlo.
En la mar viven la luna y las estrellas,
y en la profundidad se encuentran
los secretos del silencio.”


Deambulé entonces por los pasillos del minotauro, allí donde no se ven las paredes, aunque se siente su angostura, y cada paso brilla, uno frente al otro.


“Pasan mis pasos
adquieren eternidad,
llenan mis lazos
de saber, de ánima.


Luego riman
con el pasar de la vida
y el camino crean,
al sonar, al cantar.


Se llenan, con luz del este
y frío del oeste.
Con los cielos del norte
y la oscuridad del sur.


Firmes, uno frente a otro
demostrando el ardor
la inteligencia,
y la voracidad.


Se proponen preparar,
mi cama mortuoria”


Trepé junto a otros animales, las montañas que sostienen al mundo entero:


“La montaña sublime, es humilde.
Se desliza sobre sí misma
hacia precipicios verde-negros.
También se deslizan sobre ella,
las criaturas de lo santo y sagrado.
Pequeñas, dulces, suaves, traslúcidas,
llevan consigo la pureza.

Respira, llega profundo:

Los espíritus de los Kodamas, resplandecerán ante tus ojos”


Read More …